Otros modos de finalizar la sesión

Aumentando tu efectividad con EFT, parte 20.

En la Parte 16 y Parte 17 de esta serie de artículos, hablamos de «Huir Sigilosamente» y de «La Técnica del Recipiente Seguro» como dos modos gentiles de finalizar una sesión de EFT. Hoy quisiera hablar de algunas otras alternativas.

Supongamos que estás trabajando con un cliente y consideras que sería apropiado finalizar la sesión utilizando la Técnica del Recipiente Seguro para contener aquello que haya surgido durante la sesión que no haya sido resuelto por completo. Pero por algún motivo tu cliente prefiere no utilizar dicha técnica. Tal vez considera que no va a funcionar, o cree que sería como querer reprimir sus emociones o recuerdos, etcétera.

No hay problema. Ya sea que uses el Recipiente Seguro o no, lo importante a tener en cuenta es intentar asegurarse de que al finalizar la sesión el sistema nervioso de tu cliente se encuentre regulado, permitiendo que tu cliente se sienta relativamente calmado y conectado al momento presente.

Por lo tanto una forma de lograr esto podría ser hacer algunas rondas de «EFT para Orientarnos» (que expliqué en la Parte 10 de esta serie de artículos). Esto consiste en hacer tapping mientras se enfocan en aquellos estímulos neutros o placenteros alrededor suyo, de modo tal de enviarle «señales de que estoy a salvo» a su sistema nervioso, ayudándolo así a salir del «modo supervivencia» (que implica un estado desregulado). Y ayuda a que ingrese en cambio al estado del «nervio vago ventral», el cual nos permite sentirnos relajados y a salvo. 

Es decir que al hacer esto se trata de invitar gentilmente a que desplace su atención de aquello displacentero en lo que estuvieron trabajando durante la sesión, para que en cambio preste atención a otros estímulos más placenteros o neutros a su alrededor. Esto ayuda a la persona a volver al momento presente, en el que se encuentra a salvo. Podríamos decir que se trata de utilizar EFT para “orientarnos al aquí y ahora”.

O incluso puedes invitarlo a hacer tapping mientras se enfoca en alguna actividad o pensamiento que lo ayuda a sentirse bien (esto es algo que puedes preguntar y registrar durante las primeras sesiones, ya que siempre es útil conocer cuáles son los «recursos» con los que cuenta una persona para ayudar a su sistema nervioso a estar regulado).

Otra alternativa podría ser hacer algunas rondas de tapping enfocándose en «frases positivas». En ese caso, puedes preguntarle a tu cliente qué frases le gustaría usar (lo ideal es usar siempre sus propias palabras). Algunos ejemplos podrían ser: «Elijo saber que hoy estoy a salvo», «Elijo saber que estoy rodeado de personas a las que le importo», «Elijo recordar que soy más fuerte de lo que creo».

Puedes observar que estas frases parecen afirmaciones, pero al agregarle al comienzo «Elijo saber» o «Elijo recordar», eso ayuda a que tu cliente sienta que son más congruentes y verdaderas. 

Por supuesto, la mayor parte de la sesión nos enfocamos en «lo negativo» (como en los protocolos clínicos de EFT), es decir, en aquello que genera alguna reacción emocional displacentera que tu cliente querría dejar de tener o disminuir. El tapping con frases positivas, cuando lo usamos, es sólo en los últimos minutos.

Desde mi punto de vista, al usar «frases positivas» no es que estemos «reprogramando el inconsciente», «reforzando lo positivo» o nada por el estilo. Simplemente estamos usando frases elegidas por nuestro cliente, que lo hacen sentir bien al decirlas, y eso ayuda a enviar «señales de que estoy a salvo» a su sistema nervioso. Lo cual, a su vez, ayuda a que se sienta más relajado y conectado al presente, al momento de finalizar la sesión.

Sigo considerando que el principal «trabajo de procesamiento» que hacemos en una sesión de EFT es cuando nos enfocamos en aquellos pensamientos, sensaciones y eventos que generan alguna reacción emocional displacentera que queremos disminuir. Pero no hay nada de malo con adaptarnos a las necesidades y preferencias de nuestros clientes si ellos quieren finalizar la sesión haciendo tapping con frases positivas.

Por último, hay algunos clientes (entre los cuales me incluyo) que tienden a sentirse lo más bien finalizando la sesión sin que haga falta utilizar la técnica de Huir Sigilosamente, la del Recipiente Seguro o ninguna de las otras alternativas mencionadas en este artículo. Simplemente no lo consideran necesario. A veces lo que hago es simplemente preguntarle a mis clientes: “¿Cómo te gustaría que finalicemos la sesión?”.

Nuevamente, la prioridad es asegurarnos que al finalizar la sesión el sistema nervioso de nuestro cliente se encuentre regulado.

Eso es todo por hoy. Espero que este artículo te haya sido de ayuda. Me llamo Bruno Sade y soy practicante/facilitador certificado de EFT, así como también psicólogo matriculado en Argentina. Utilizo EFT como herramienta para ayudar a las personas (que hablan inglés o español) a cambiar sus reacciones emocionales negativas.

Me encantaría saber: ¿Alguna vez utilizaste alguno de estos modos de finalizar la sesión? ¿Tienes alguna pregunta o comentario respecto a lo que escribí en este artículo? Me encantaría que lo escribas en la sección de comentarios. Y recuerda que si quieres puedes clickear en mi perfil y poner «seguir», como para recibir una notificación cada vez que publico un nuevo artículo.

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